Azafata De Museo

 

jueves, 17 julio 2003; 12:10 p.m.
¿Preguntas estúpidas?
Parecía un señor muy serio y educado. Se dirigió a mí amablemente.
-Señorita, perdóneme usted. Cuando salga a la calle, ¿a partir de qué momento estoy fuera?
Creo que abrí los ojos un poco más de lo normal. Y mi respuesta fue más estúpida si cabe:
-Señor, cuando usted ha entrado, ¿a partir de qué momento estaba dentro?

martes, 15 de julio 2003; 09:37 p.m.
Hoy empieza todo
He decidido que lo voy a contar todo. Y que empiezo hoy. Azafata de museo. Alguien me dijo un día que le gustaría titular así a una canción. Mientras tanto, os voy a dejar aquí algunas pequeñas historias que aquí dentro acontecen. No sé yo si lo de las "historias de museo" dará para mucho, pues la mayoría de ellas se repiten, aunque nunca dejo de encontrar personajes diversos y variopintos, eso incluye turistas visitantes y trabajadores. Podría empezar hablando del portero, el que cojea. Es un putero. Está casado, siempre me cuenta sus aventuras extramatrimoniales. Yo a veces le contesto:
-Pero hombre, deja a tu mujer!
Y siempre me responde:
-¿Que la deje? Si es ella la que no me deja a mí...
Al otro portero, el de la mañana, que ya se jubiló, yo le llamaba "el hombre del museo de cera" por su pálida faz. Todavía no lo conocía apenas. Luego me enteré que se quedó de ese color después de una serie de complicadas operaciones. Defecaba por la barriga. Yo no lo sabía.

 

Visitas guiadas: